martes, 10 de octubre de 2017

Mi particular experiencia con el MARSHMALLOW DRESS


Este es vuestro post si os queréis reír un buen rato con las torpeces de una costurera novata.

Si eres tan novata como yo puede que aprendas algo sobre lo que no debes hacer y si, por el contrario, eres una experta costurera seguro que te divierte recordar alguna metedura de pata de tus inicios o troncharte con alguna de esas que dices “pero cooooomo he podido hacer una cosa así!!!!!!”. Pues sí, aquí hay un poco de todo, para reír y para llorar.

  1. Elección de la tela, ¿cómo la hice? Vi una tela que me encantó y fue una asociación inmediata, “esta tela es ideal para el vestido Marshmallow” me dije, obviamente sin tener en cuenta nada más.
    Aquí ya va un doble fallo:
    1. La tela tiene un dibujo que hay que casar en las costuras. Pero chica, si no tienes ni idea de corte y confección, ELIGE una tela lisa, animal!!!!
    2. El estampado, para que quedase derechito, había que cortar la tela ¡a contrahilo! Igual es una burrada pero en lugar de descartar la tela y destinarla a otros menesteres pues me dije, chica, prueba que a lo mejor no pasa nada. Como no sé las consecuencias de cortar en la dirección del hilo o en la contraria pues lo peor que podía pasar era experimentar en propias carnes los efectos. Así que sí, seguí adelante con el proyecto.
  2. Leer las instrucciones. Obvio, todos lo sabemos. Pero a veces el ansia viva y el subidón del momento hacen que pim-pam-pum cosas el cuello por donde te dé la gana y cuando ya lo tienes montado te des cuenta que te has dejado por coser los laterales. Dos opciones, dejarlo abierto para guardarte algún que otro cacahuete o pistacho o cerrarlo con un zig-zag visto y bien tupidito. Es sí, con un hilo a juego, para que parezca decorativo y hecho a propósito, claro. Hay que guardar las apariencias.
  3. Aprendida la lección, llegamos a montar la tapeta trasera de los botones. Primero una. Leemos todo bien y lo hacemos pasito a pasito. ¿Pero qué pasa cuando llegamos a la segunda? Que cómo ya lo hemos hecho una vez pues ligerito ligerito hacemos la segunda “de memorieta” y … nueva metedura de pata.
  4. Llegamos al volante y vamos a montarlo al cuerpo. ¿Cómo lo voy a fruncir si es más pequeño que el contorno del cuerpo? A ver repasemos …. 2 PIEZAS, hay que cortar 2 PIEZAS!!! Sigo sin aprender lo de leer bien las instrucciones, ¿será posible? ¡¡¡¡Las ganas de verlo acabado me dominan!!!!.
  5. Y por fin ¡¡¡acabado!!! Llega la hora de probárselo. ERROR!, ya lo sé ya, alguna prueba durante el proceso debería haber hecho. Pero no, yo a piñón como la que cose un bolso. Y cuando ya no hay vuelta atrás es cuando me lo enfundo y, aaaaaaaaaaaaaaaaaahh, ¿¿¿me queda un poco grande o es así??? Esto sí que no tengo ni idea de cómo arreglarlo porque saqué la talla más pequeña del patrón, así que, así se queda, que lucir ... luce igual 😀.

Lo bueno que tiene es que, a pesar de todos los fallos, queda muy aparente ¿no creéis?. Y es comodísimo y súper divertido. ¡Enhorabuena Ana (Cocowawacrafts) por el patrón!

Aquí os dejo algunas fotos para que veáis bien el resultado final:







Post disponible en OURSEWINGWORLD!

2 comentarios:

  1. Te ha quedado un vestido precioso y muy alegre!! Las meteduras de pata son algo muy común y a veces se repiten varias veces, porque el ansia viva no tiene cura! 😂😂 Gracias por enlazar en Our Sewing World! 💕🌐

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    1. Jajajaja, tienes razón!!! Gracias a vosotras por el proyecto tan chulo. Un beso.

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